Os contamos algunos trucos con los que podremos ahorrar en nuestra factura de la luz.
Congelador
Si se descongela antes de que la capa de hielo alcance los 3 milímetros, se puede ahorrar hasta el 30% de la energía. Por ello, debemos revisar frecuentemente el estado en el que se encuentra nuestro congelador, evitando que enfríe más de la cuenta.
Frigorífico
El frigorífico es el electrodoméstico que más energía consume del hogar, con un 30,6%. Para que este gasto no sea demasiado elevado, a es importante situarlo en un sitio ventilado y lejos de fuentes de calor, como el horno y la radiación solar. Además, la temperatura adecuada para el refrigerador es de 5ºC y la del congelador, de -18 ºC.
Mantener el termostato a estos niveles reduce el consumo, mientras que tener la puerta abierta mucho tiempo supone una pérdida de energía y, por tanto, de dinero,
Horno
Es un electrodoméstico que consume bastante energía, por lo que, siempre que sea posible, es mejor cocinar varias cosas al mismo tiempo. Cada vez que se abre su puerta, la temperatura interior baja un 20% y consume mucha energía para volver a calentarse. Por este motivo, es recomendable abrir solo cuando sea imprescindible.. Además, si se apaga un poco antes de que el alimento esté en su punto, el calor residual que queda terminará de hacerlo.
Lavadora
Aunque quizás no somos conscientes, más del 80% de la electricidad que consume la lavadora, es para calentar el agua. Si se lava en frío, siempre que la ropa no esté demasiado sucia, se reduce de modo considerable el gasto. No obstante, es importante esperar a que la lavadora esté llena antes de ponerla. Si no es posible, conviene utilizar el programa a media carga, que disminuye mucho el consumo. Por otro lado, la limpieza regular del filtro y el uso de descalcificantes también suponen un ahorro energético.
Lavavajillas
Muchas veces lo tenemos y, por el miedo al gasto, tan solo lo utilizamos como un adorno de la cocina. Para ahorrar energía, «conviene utilizarlo cuando esté por completo lleno y poner programas económicos o de baja temperatura cuando sea posible.
Microondas
Gastan hasta un 70% menos que el horno, además de suponer un ahorro considerable de tiempo, si se colocan los alimentos cortados en vez de enteros, se cocinan más rápido y se gasta menos energía.
Placa de la cocina
Las cocinas de inducción permiten ahorrar un 40% de energía frente a las placas vitrocerámicas, además, son más rápidas.
Secadora
Es una gran consumidora de energía. Antes de utilizarla es conveniente haber centrifugado la ropa, así se podrá poner un programa más corto que ahorre. Por otro lado, onviene usar el sensor de humedad y el programa punto de planchado, ya que la ropa queda ligeramente húmeda y es más económico.
Otras ideas para el ahorro energético:
- Bombillas de bajo consumo. Sustituir las bombillas incandescentes y halógenos por LED, puede ahorrar entre el 80 y el 90% del consumo eléctrico en iluminación. La vida útil de los LED es muy superior (30 veces más que las primeras y 15 veces más que las segundas), el encendido es inmediato y suelen estar garantizados.
- Detectores de presencia para la iluminación de zonas de paso. Los radiadores o calefactores de resistencia eléctrica, se pueden sustituir por radiadores eléctricos de bajo consumo.
- Si no hay instalados en la casa termostatos por zonas, se pueden poner llaves termostáticas en los radiadores. Son económicas y permiten regular la temperatura de cada estancia de forma automática e independiente, apagando cada radiador cuando se alcance la temperatura deseada.
- Regular la calefacción y el aire acondicionado a una temperatura adecuada. En el hogar, entre 19 y 21 ºC (verano) y entre 24 y 26 ºC (invierno). Aumentar en un grado la temperatura del termostato en invierno (o reducirla en un grado en verano) puede incrementar el consumo en torno a un 7%».




