Si lo tuyo son las cocinas minimalistas, sobrias y con pocos elementos, te va a encantar esta idea que consiste en instalar la placa de inducción debajo de la encimera, de forma que queda oculta a la vista. De esta manera no se ve la placa, ni los fuegos ni los mandos. Es como si cocinaras sobre la encimera, sobre una superficie sin cristal ni placa alguna. No se ven fogones, ni mandos ni otros elementos. Estos sistemas son lo último para las zonas de cocción, un sistema perfecto en cocinas modernas de aire contemporáneo. La clave de la inducción invisible es que, mientras no coloquemos una cazuela al fuego y accionemos su funcionamiento, lo que tendremos es una encimera normal y corriente.
En principio, las placas de inducción invisible funcionan igual que las de inducción al uso, con la diferencia de que en este caso la placa está debajo de la encimera y permanece oculta. Cuando se coloca una cazuela, olla o sartén sobre el fuego de la placa y se activa el funcionamiento, la base del recipiente se calienta de forma rápida, permitiendo el cocinado. Se genera un campo electromagnético que transfiere energía directamente a las cazuelas que se está utilizando. El sistema de estas placas de cocción es rápido, limpio y seguro. Dado que el calor se transfiere directamente a la base de la cazuela, la encimera no quema, tan solo se calienta muy ligeramente, lo que aumenta la seguridad al cocinar.
Gracias a esta tecnología avanzada de la inducción invisible, el estilo y la elegancia de la cocina se disparan. El hecho de no tener a la vista placas, fuego o quemadores hace que el espacio quede mucho más despejado. Se disfruta de una encimera limpia, simple y en orden. Visualmente, la cocina gana en sobriedad y organización. Por eso, y aunque es un sistema perfecto para cocinas de cualquier estilo, alcanza su máximo nivel estético en cocinas minimalistas.




