Cuando nos marchaos de vacaciones, es importante desenchufar algunos de los electrodomésticos que tenemos en casa y que generan mucho consumo.
Antes de iniciar las ansiadas vacaciones de verano, resulta muy importante preparar nuestro hogar para suprimir riesgos y para disminuir el consumo energético. En esta línea, un significativo número de electrodomésticos son capaces de proseguir con su consumo energético pese a haber sido apagados, un fenómeno conocido como stand-by, o, en su lengua original, «sin estado». Desconectarlos no solo significa seguridad, sino que además es sinónimo de ventaja económica en el recibo mensual de los suministros eléctricos. Por si esto fuera poco, además, al mantenerlos inaccesibles también lograremos disminuir el riesgo de cortocircuitos o de cualquier problema eléctrico sobre todo durante el periodo que pasaremos en ausencia.
La nevera es uno de los únicos electrodomésticos que será necesario mantener conectado, en caso de que contenga alimentos que se echen a perder. Sin embargo, si en ese periodo vacacional la nevera se queda completamente vacía, convendrá proceder a apagarla, limpiarla y a dejar la puerta entreabierta para evitar la formación de malos olores. Ésta podría presentar un gasto de entre 3 y 7 euros al mes solo por permanecer enchufada.
Lavadoras, lavavajillas y secadoras: estos grandes electrodomésticos no se deben quedar en funcionamiento ni manteniendo agua en su interior. Bien es necesario dejarlos vacíos, secos y con las puertas abiertas, para evitar la aparición de humedades y malos olores. Desenchufar estos electrodomésticos, elimina por completo cualquier consumo residual.
Televisores, ordenadores y cargadores: el consumo fantasma
Los aparatos electrónicos como por ejemplo los televisores, los ordenadores, e incluso, los cargadores de los teléfonos móviles y de las tablets también producen consumo en «stand by«. Lo mejor es desenchufarlos completamente o utilizar regletas con interruptor para cortar con facilidad su consumo. Este sencillo acto ayuda a un ahorro a final de mes de hasta el 10%, pero también evitará problemas eléctricos durante la ausencia en verano.
Desenchufar los electrodomésticos antes de irse de vacaciones es una elección responsable que repercutirá no solo en seguridad en el hogar, sino en ahorro del bolsillo. De esta forma se evitara un consumo innecesario, se incrementará la duración de estos aparatos y, por lo tanto, se consumirá mejor la energía. Hacer esto reducirá considerablemente la factura eléctrica y te ayudará a disfrutar de las vacaciones con más tranquilidad y sabiendo que te ahorrarás un dinero a tu vuelta.




