Inundamos nuestros smartphones de aplicaciones que, en muchos casos, solo utilizamos para configurar productos nuevos. ¿Cuáles merece la pena mantener?
Smartwatches.
Las aplicaciones para relojes inteligentes son necesarias y eso es indiscutible. Cierto es que en estos wearables tenemos a mano todo lo que necesitamos a nivel informativo y comunicativo, ya que funcionan como un apéndice de los teléfonos móviles, pero si vamos a lo que realmente promocionan las marcas, hay que descargarse la app sí o sí.
De esa manera, podemos conocer si hemos dormido suficientes horas, la calidad del sueño, si tenemos algún trastorno del sueño, la frecuencia cardíaca y un largo etcétera de posibilidades. Todas, además, con mucho más detalle que en los propios dispositivos.
Electrodomésticos inteligentes.
El mercado de los electrodomésticos es, quizá, el que más ha evolucionado en cuestiones tecnológicas. No tanto por los materiales con los que ahora se fabrican o su finalidad, que casi siempre señala la conservación del medioambiente y la sostenibilidad, sino también por sus funciones: se han multiplicado.
Los productos más sencillos, como tostadoras, batidoras o hervidores, no tienen aplicación (y, en su defecto, no tendría mucha utilidad), pero ojo con las neveras (para monitorizar la temperatura o gestionar lo que contienen), las lavadoras (para conocer la duración de los ciclos de lavado y si son eficientes) y, sobre todo, los robots aspiradores.
Sistemas de seguridad y domótica.
Las cámaras de seguridad dentro de la casa se han convertido en una herramienta muy útil para los que buscan la tranquilidad cuando están lejos de ella. Y en este caso, por razones obvias, la aplicación es muy necesaria. No solo para ver qué está sucediendo en la estancia en la que se ha colocado el dispositivo.
También para moverla a conveniencia y alcanzar puntos ciegos, comunicarse a través del micrófono (con las mascotas, por ejemplo) o configurar la detección de movimiento mediante notificaciones o alertas, gracias a lo cual es posible actuar rápidamente ante cualquier situación sospechosa.




