El reciclaje de electrodomésticos y residuos electrónicos es una de las bases de la economía circular.
Permite que materiales valiosos como el cobre, el aluminio, el acero o determinados plásticos regresen al ciclo productivo.De esta manera, se reduce la dependencia de materias primas vírgenes, se ahorra energía en los procesos de fabricación y se disminuye la huella de carbono asociada a la industria tecnológica y de los electrodomésticos.
Beneficios ambientales y sociales
Gestionar correctamente los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) genera múltiples beneficios:
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Protección del medio ambiente, evitando la contaminación por metales pesados, gases refrigerantes o compuestos químicos.
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Ahorro de recursos naturales, al recuperar metales y otros materiales útiles para su reutilización en nuevos productos.
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Impulso al empleo verde, mediante la creación de puestos de trabajo en plantas de tratamiento y gestión de residuos.
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Contribución a los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) relacionados con producción responsable, innovación y acción climática.




