La transformación digital sigue avanzando en el comercio y el sector de venta de electrodomésticos deberá adaptarse en los próximos años a una nueva obligación fiscal: la factura electrónica.
La Agencia Tributaria ha dado recientemente un nuevo paso en este proceso al sacar a audiencia pública el proyecto de orden que regula la creación del repositorio nacional de facturas, una plataforma pública a la que autónomos y pymes deberán remitir sus facturas para que posteriormente puedan ser trasladadas al Ministerio de Economía.
Este avance confirma que el calendario previsto para la implantación de la factura electrónica continúa desarrollándose y que tanto empresas como autónomos deberán prepararse para adaptar sus sistemas de facturación.
¿Qué es la factura electrónica?
La factura electrónica es un documento digital que tiene la misma validez legal que una factura en papel, siempre que incluya todos los datos obligatorios exigidos por la normativa fiscal.
La principal diferencia es que se emite, envía, recibe y almacena por medios electrónicos, lo que permite agilizar procesos administrativos, reducir costes y mejorar el control documental.
En el caso de los comercios de electrodomésticos, afectará especialmente a las operaciones realizadas con proveedores, distribuidores, instaladores, servicios técnicos y clientes profesionales.
Las normativas que regulan este cambio
La implantación de la factura electrónica está respaldada por dos normas principales.
Ley Crea y Crece
La Ley 18/2022 de Creación y Crecimiento de Empresas, conocida como Ley Crea y Crece, estableció la obligatoriedad de la factura electrónica en operaciones entre empresas y autónomos.
Su objetivo es reducir la morosidad comercial, mejorar la trazabilidad de los pagos e impulsar la digitalización empresarial.
Reglamento Verifactu
A esta normativa se suma el reglamento conocido como Verifactu, regulado mediante el Real Decreto 1007/2023, que establece cómo deben adaptarse los programas de facturación.
Estos softwares deberán garantizar:
- La integridad de las facturas
- La trazabilidad de los registros
- La imposibilidad de alterar documentos
- La remisión de información a Hacienda cuando sea necesario
Su entrada en vigor se retrasó para facilitar la adaptación de empresas y autónomos, si bien deben estar centrados actualmente en adaptar sus programas a Verifactu ante su próxima entrada en vigor. Sin embargo, esta inversión debe hacerse con visión a medio plazo.
Es decir, al actualizar o cambiar ahora el software de facturación para cumplir con Verifactu, también resulta conveniente comprobar que ese sistema esté preparado para la futura obligación de factura electrónica. De esta forma, evitarán realizar una doble adaptación en un corto periodo de tiempo y reducirán costes innecesarios.
Nuevo reglamento de factura electrónica
Además, el Gobierno prepara un segundo reglamento específico sobre factura electrónica que regulará aspectos técnicos como:
- Firma electrónica
- Código QR
- Intercambio entre plataformas
- Comunicación del estado de las facturas
Este texto ya ha pasado por audiencia pública, aunque todavía no tiene fecha definitiva de aprobación.
Calendario de aplicación
Julio de 2026
Publicación definitiva de la orden que regula el repositorio público de facturas que acaba de salir a audiencia pública.
Enero de 2027
Entrada en vigor de los requisitos de los programas de facturación para empresas que tributan por el Impuesto sobre Sociedades.
Julio de 2027
Obligatoriedad de la factura electrónica para autónomos y empresas que hayan facturado más de ocho millones de euros el año anterior.
También entrarán en vigor los requisitos de software para autónomos que tributen por IRPF.
Julio de 2028
Obligatoriedad para autónomos y empresas con una facturación inferior a ocho millones de euros.
Aquí se encuentra buena parte del pequeño comercio de electrodomésticos.
Julio de 2029
Los autónomos persona física deberán comunicar también el estado de sus facturas.
Un cambio que exige preparación
Aunque algunos plazos aún parecen lejanos, deberán empezar a revisar desde ahora sus programas de facturación para garantizar que cumplen con las nuevas exigencias.
Adaptarse con tiempo permitirá evitar problemas administrativos y aprovechar las ventajas de una gestión más ágil, segura y digitalizada.




