Muchos hogares dependen de la lavadora para mantener la ropa limpia, pero expertos advierten que pequeños errores al usarla pueden arruinar la ropa, aumentar el consumo de energía e incluso dañar la máquina.
A continuación, se presentan 16 errores frecuentes que todos cometemos al poner la lavadora:
- Sobrecargar la lavadora – Meter demasiada ropa disminuye la eficiencia del lavado y puede dañar el tambor.
- No separar la ropa por colores – Mezclar blancos con colores oscuros puede arruinar las prendas.
- Usar demasiado detergente – Más no siempre es mejor; puede quedar residuo en la ropa.
- Usar detergente incorrecto – Cada tipo de lavadora requiere un detergente específico.
- Ignorar las etiquetas de lavado – No seguir las instrucciones puede encoger o decolorar la ropa.
- No limpiar el filtro regularmente – Esto provoca malos olores y reduce la vida útil de la máquina.
- No revisar los bolsillos – Monedas, papeles o llaves pueden dañar la lavadora y la ropa.
- Lavar ropa delicada sin bolsa protectora – Las prendas delicadas se pueden enganchar o romper.
- No pretratar manchas – Las manchas difíciles necesitan atención antes del lavado.
- Lavar ropa muy sucia con ropa ligera – Esto puede transferir suciedad y bacterias.
- Secar ropa en exceso dentro de la lavadora – La humedad retenida favorece el moho.
- Abrir la lavadora demasiado pronto – Interrumpir el ciclo puede afectar el lavado.
- Ignorar los programas de lavado – Cada ciclo tiene un propósito específico; elegir mal puede dañar la ropa.
- Usar agua muy caliente sin necesidad – Puede encoger telas y gastar más energía.
- No ventilar la lavadora después de usarla – Mantenerla cerrada favorece malos olores.
- No nivelar la lavadora – Una máquina desnivelada vibra demasiado y se desgasta antes.
Los establecimientos asociados a ADEN, tú comercio de proximidad, recomiendan leer el manual, separar la ropa por tipo y color, y revisar periódicamente el estado de la lavadora para ahorrar energía, prolongar la vida de la ropa y evitar accidentes domésticos.




