En el caso de que formes parte de ese grupo de la población que sueñan con tener un tirador de cerveza para casa, lo primero que debes saber es cómo debe ser un buen tirador de cerveza:
- Compatible con barriles reciclables: para que se puedan colocar y reciclar fácilmente, sin necesidad de otras herramientas. Además, si tiene algún sistema que facilite su limpieza y evite goteos, mejor que mejor.
- Enfocado al uso doméstico: el diseño ideal para tu casa es compacto, elegante y fácil de colocar en la encimera de tu cocina (o de la mesa del salón, por qué no). Lo ideal es que no ocupe más que una cafetera grande. En cuanto al funcionamiento, lo idóneo es que sea muy intuitiva, para que aprendas a usarla desde el primer minuto.
- Sistema de enfriado rápido: lo ideal es que el tirador pueda enfriar un barril a una temperatura de entre 3 y 6 °C en menos de 4 horas. Sería perfecto si usa un sistema termoeléctrico o un compresor silencioso que mantenga la temperatura constante.
- Consumo energético eficiente: lo último que quieres es que te echen la bronca por pagar más por la factura de la luz por culpa de tu tirador de cerveza para casa, ¿verdad? Así que fíjate bien en que tenga un consumo de energía eficiente. Además, si tiene un modo de ahorro de energía cuando no está en uso, genial.
El funcionamiento de un tirador de cerveza de barril es sencillísimo, lo justo para que tu única preocupación sea disfrutar de la cerveza. Estos son los únicos pasos que debes seguir:
- Coloca el barril en el tirador: abre la tapa del tirador, coloca el barril y ajústalo bien. Recuerda que es importante no agitar el barril y almacenarlo siempre en posición vertical. Así evitarás que cuando la sirvas salga más espuma que cerveza.
- Enfría la cerveza: enciende el tirador y espera a que la cerveza alcance la temperatura ideal, normalmente será unas horas. Otra opción es guardar el barril de cerveza en la nevera para que ya esté frío cuando lo coloques en el tirador.
- Sirve la cerveza: esta es la parte favorita de los amantes de la cerveza recién servida. Coloca el vaso inclinado 45 grados bajo el grifo y abre la palanca de forma suave. Cuando el vaso esté casi lleno, vuelve a la posición vertical para crear la capa justa de espuma. Por supuesto, ten en cuenta que el vaso puede estar a temperatura ambiente o ligeramente frío, pero nunca helado.
- Limpia el tirador: y ahora viene la parte que menos les gusta a los amantes de la cerveza. Limpia bien los tubos y las partes del tirador que estén en contacto con la cerveza. De esta manera, evitarás sabores indeseados o acumulación de residuos.




