Este electrodoméstico premium para tu cocina te ofrece preparar un café profesional en casa como un auténtico barista. Se colocan como un horno compacto y suelen ir empotradas en columnas de horno, con altura ergonómica y acceso cómodo. Algunas incluso tienen dispensador de agua y molinillo incorporado. Con ellas también se logra un diseño limpio y continuo, al integrarse en la estética de la cocina. Suelen ocupar 45-60 cm de ancho, 45 cm de alto y un fondo de 55 cm.
Las cafeteras integradas son automáticas y fáciles de usar. Muchos modelos permiten programar la bebida, guardar preferencias y autolimpiarse. Lo que quieres justo al despertar: apretar un botón y disfrutar de una taza de tu café preferido, preparado como a ti te gusta. Es interesante cuando la cafetera incluye memorias o programas que permiten ajustar volumen, temperatura, intensidad y proporción leche‑café. Así es posible guardar las opciones preferidas para cada miembro de la familia.
Razones por las que incorporar una cafetera integrada en la cocina
Sin duda, se trata de una inversión que disfrutarán los más cafeteros. Es una opción cómoda pero también ofrece calidad en cada taza. Tendrás que analizar el espacio de mueble que «pierdes» por la limpieza visual y zona despejada que ganas en la encimera. Además, los modelos de cafeteras integradas con depósito de café en grano o molinillo ofrecen un ahorro en cápsulas y envases.




