Este electrodoméstico premium para tu cocina te ofrece preparar un café profesional en casa como un auténtico barista. Se colocan como un horno compacto y suelen ir empotradas en columnas de horno, con altura ergonómica y acceso cómodo. Algunas incluso tienen dispensador de agua y molinillo incorporado. Con ellas también se logra un diseño limpio y continuo, al integrarse en la estética de la cocina. Suelen ocupar 45-60 cm de ancho, 45 cm de alto y un fondo de 55 cm.
Un nivel de ruido de menos de 70 dB durante la molienda es lo recomendable en cocinas abiertas al salón.
Las cafeteras integradas son automáticas y fáciles de usar. Muchos modelos permiten programar la bebida, guardar preferencias y autolimpiarse. Lo que quieres justo al despertar: apretar un botón y disfrutar de una taza de tu café preferido, preparado como a ti te gusta. Es interesante cuando la cafetera incluye memorias o programas que permiten ajustar volumen, temperatura, intensidad y proporción leche‑café. Así es posible guardar las opciones preferidas para cada miembro de la familia.
Por ejemplo, si sois varios en casa y a cada uno le gusta un tipo de café, es interesante que los depósitos de la cafetera sean intercambiables. Así uno puede usar café normal y otro descafeinado, sin esfuerzo. También el tipo de sistema y de bebidas que prepara: superautomática (molienda y extracción en un solo equipo); multicápsulas o solo espresso; y tipos de bebidas: espresso, café largo, cappuccino, latte macchiato, agua caliente para infusiones o incluso bebidas frías. Busca que la presión de la bomba sea de al menos 15 bares reales (o al menos 9 bares constantes en extracción).
El molinillo integrado debe ser de acero inoxidable o cerámico y tener varios niveles de molienda. Además, si el depósito de agua es extraíble, ofrece más libertad de instalación. Si precisa de conexión a red de agua resulta muy incómodo, pero exige esa toma y filtro antical. Puede incorporar también sistema de leche y es interesante que te fijes también en los programas de limpieza y descalcificación de la cafetera.
Sin duda, se trata de una inversión que disfrutarán los más cafeteros.




